Hay pérdidas que no se van con el tiempo.
No porque estés fallando, sino
porque nunca pudieron ser atravesadas.
Este curso es un espacio guiado para integrar el duelo desde el cuerpo y la conciencia, sin espiritualizar el dolor ni forzar aceptación, perdón o “luz”.
No es para olvidar lo que pasó.
Es para dejar de cargar lo que ya terminó.